viernes, 22 de febrero de 2013

Te extraño

Y sigo pensando que tu presencia en mi es inmóvil. Nada puede quitarte. Nada puede borrarte. Tu fantasma sigue aquí, mirándome con esa ternura, con ese brillo. Estamos en los lugares equivocados. Estamos en el tiempo exacto. Yo no decido ni tu, es el destino que por mucho se la ha pasado jugando contigo y conmigo como su fuésemos piezas de ajedrez que se mueven hoy lejos y mañana cerca.

Maldigo a veces tu ausencia. Maldigo a veces que estés con quien no soy yo. Maldigo a veces esta sonrisa mía que no hace más que disimular un tremendo dolor de no tenerte.

¿Qué sigue ahora que no te tengo conmigo? Sólo extrañarte...

Puedes tu decidir cuando quieras. Aquí estoy a tu disposición. Yo siempre quiero verte.

Bienvenida... Otra vez...

...y entonces, levanté la mirada y ahí estaba ella. Con su belleza exótica y soberbia. Cada paso era huella que dejaba. Sus piernas sabían bien cortar el viento. Yo ahí, pasmada, intentando mencionar palabras que pasaran de largo su hermosa presencia. Con la vista en sus ojos y el tiempo de cuatro manos, las vibraciones de mi corazón no se hicieron esperar. Creí todo en el pasado. Y no es así. La diferencia es que ya no hay dolor... Pero aún no muere el amor.

jueves, 7 de febrero de 2013

Sin título en el corazón

Podría ser la más tonta de ésta tierra, la más boba, la más ebria, la que tiene psicotrópicos en la sangre... Puedo ser lo peor en tu vida. La persona más incómoda y necia de tu planeta. Puedes creer que después de todo estaré bien, puedes incluso suponer que encontraré el amor de nuevo y que mi mirada se derivará en otro sentido o que mis labios volverán a ensuciar la palabra amor en otros labios.

Puedes imaginar que en algunos días mi vida volverá a la realidad y que todo ésto fue tan sólo un sueño del cual pudiste despertar al fin. Permito que hables de mi como una perfecta extraña que tan sólo buscaba invadir tu privacia y que enfermamente se obsesionó de tu presencia y tu esencia. Puedes hablar bien o mal de mi... Hoy, no importa nada más. Hoy tienes eso y más en tus manos 

La verdad es que hay tantas cosas que prefieres no ver con mis ojos. Hay tantas cosas que has decidido no descubrir... Que has decidido ocultar.

¿Felicidad? Hoy en mi negra noche no conozco otras dos más que la de deseartela y la que viví a tu lado. Quisiera hoy y siempre que me quitaras estas vendas que cubren mis ojos y no me permiten ver lo que quieres. Somos como un ciego y un mudo... ¡Hermosa combinación! Quisiera que me gritaras tan fuerte para poderte escuchar... Sin embargo, creo que ésta es mi maldición...

Esperar... Tan sólo eso. Esperar a que llegue el día en que te decidas a hablar, para poder abrir yo los ojos y entender todo.

Que difícil es estar enamorada de una luna lejana, que sabes que cada vez que la mires a los ojos, te va a deslumbrar.

Ojalá no te fueras. Ojalá no me alejaras. Ojalá mañana las cosas sean como siempre. Ojala me permitas construir este mundo de nuevo como antes... Aunque eso signifique no volver a besar tus labios ni sentir tus manos entre mi rostro. Tan sólo, volver a vivir.

viernes, 1 de febrero de 2013

Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, depensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho,nies poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amorquemado.Y tambiénel silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes quenose dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo deunmanicomiopara entrar a un panteón.

Jaime Sabines